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La inducción de la ovulación es un tratamiento médico que tiene como objetivo conseguir que la mujer que no ovula, logre obtener uno o más óvulos.

Este tratamiento está aconsejado para todas aquellas mujeres con irregularidad menstrual, es decir que tienen ciclos mayores de 35 días o menores de 21 días.

Los requisitos previos para realizar una inducción de la ovulación son la exploración ginecológica completa y luego un estudio complementario para descartar cualquier patología asociada que dificulte o impida el embarazo.

El tratamiento que se suele utilizar para la inducción de la ovulación es mediante medicamentos. Factores como la edad de la mujer y la posible existencia de otras causas que afectan la fertilidad influyen en el resultado final del tratamiento. Por este motivo, con frecuencia, es necesario realizar más de un ciclo para conseguir el embarazo. Cuando un ciclo no tiene éxito es importante revisarlo y realizar los cambios necesarios. Si aún así, no se logra el embarazo debe considerarse la posible existencia de otras anomalías y/o la conveniencia de recurrir a otras técnicas de reproducción asistida. (TRA).

La duración del tratamiento de estimulación ovárica es aproximadamente de unos 10 días. Durante el tratamiento, la paciente ha de acudir a la clínica con la frecuencia que su ginecólogo le recomiende (puede ser entre 2 y 3 veces por semana) para realizar controles de ovulación.

Una vez conseguido el embarazo, los posibles riesgos para la madre o para el bebé son los mismos que acontecen en un embarazo ocurrido de forma espontánea.

No hay evidencia científica de posibles efectos secundarios a largo plazo para la salud de la mujer de los tratamientos de inducción de la ovulación.

La inseminación intrauterina es una técnica de reproducción asistida de baja complejidad. Se lleva a cabo en aquellos casos en los que hay factor masculino leve, trastornos ovulatorios de la mujer o cuando quiere acortarse el tiempo de tratamiento por edad femenina.

La inseminación intrauterina obtiene sus mejores resultados cuando se usa en forma complementaria a la inducción de la ovulación, ya que aumenta las posibilidades de embarazo. La IIU no es efectiva en casos de esterilidad masculina severa (en cantidad o calidad), ni en mujeres con trompas de Falopio dañadas.

Procedimiento: en el momento en el que el médico determine que la inducción de la ovulación ha sido exitosa, se programa el día exacto en el que se realizará la IIU. El esposo debe dar una muestra de semen. Mediante técnicas de laboratorio se separan solo los espermatozoides móviles y de mejor calidad, y son colocados en el útero de la mujer, mediante un procedimiento rápido, relativamente sencillo e indoloro.

Los riesgos de la inseminación intrauterina son muy pocos y controlables, siempre y cuando la técnica se lleve a cabo por manos especialistas.

Laparoscopía:

El cirujano hace una pequeña incisión en el ombligo e inserta una cámara de fibra óptica, que le permite visualizar cualquier cicatriz o tejido anormal. Se hacen pequeñas incisiones adicionales para introducir los instrumentos necesarios para realizar la cirugía. El tiempo de recuperación es de alrededor 2 ó 3 horas. Se lleva a cabo de forma ambulatoria (no es necesaria la hospitalización) y el reposo en casa es de 2 a 3 días. No es doloroso ni presenta mayores molestias posteriores, la paciente sentirá inflamación y presión abdominal leve.

Mini-laparotomía o Laparotomía:

Este no es usual en caso de endometriosis, y por lo general se intenta hacer una laparoscopía antes de llegar a una mini-laparotomía. El cirujano hace una incisión en la pared abdominal para poder llegar a las áreas afectadas. La mini-laparotomía se realiza a través de una pequeña incisión ubicada justo arriba del hueso púbico. En el caso de la Laparotomía el cirujano hace una incisión mayor, en cruz. El cirujano explora la pelvis y corrige el problema. Este tipo de cirugía sí requiere hospitalización de 2 a 3 días. La recuperación completa depende de cada paciente, pero puede durar de dos a cuatro semanas.

Histeroscopía:

Consiste en insertar una delgada cámara de fibra óptica a través del cuello uterino dentro del útero. Esta cámara permite que el cirujano vea el interior del útero y pueden reparar la cicatriz u obstrucción.

Biopsia Testicular o Aspiración del Epidídimo. (Recuperación de Espermatozoides)

Este tipo de procedimientos debe llevarse a cabo en el mismo lugar donde se encuentre un laboratorio especializado en congelación de espermatozoides, para poder identificarlos correctamente y congelarlos para un tratamiento posterior. Este procedimiento se hace de forma ambulatoria, y su recuperación total es de aproximadamente 1 a 3 días.

Reversión de la vasectomía

Esta operación tiene que ser realizada por un cirujano con experiencia en microcirugía. Debe considerarse el tiempo desde que se hizo la vasectomía (después de más de 5 años no es aconsejable) y la edad de la pareja (mujeres mayores de 35 años). Este procedimiento puede hacerse de forma ambulatoria, y su recuperación total es de aproximadamente de 15 días.

La Unidad de Cirugía Ambulatoria (UCA) es un hospital de día, en el que se llevan a cabo cirugías reproductivas que no necesitan un hospitalización posterior para la recuperación. El equipo de UCA permite llevar a cabo Laparoscopías e Histeroscopías con imágenes HD. Se crea esta unidad para ofrecer todos los servicios necesarios para promover la fertilidad en un mismo lugar. Cirugía Reproductiva Las parejas que enfrentan obstáculos en su fertilidad, encuentran a su paso un sin número de pruebas y tratamientos disponibles. Pese a que la idea de una operación puede ser atemorizante, la cirugía reproductiva es una de las tantas opciones que tenemos actualmente para lograr un embarazo. Es importante que tenga una indicación clara, con un enfoque reproductivo, mínimamente invasiva y realizada por un experto con entrenamiento en microcirugía. La Cirugía Reproductiva a realizarse depende del problema de fertilidad que presente.
  1.  Endometriosis: es la presencia de tejido endometrial localizado en lugares como las trompas de falopio, ovarios y cavidad peritoneal, a menudo causante de periodos menstruales dolorosos y de subfertilidad. Para las mujeres que padecen de endometriosis, la cirugía puede realizarse para eliminar o disminuir la cantidad de tejido anormal.
  2. Adherencias (cicatrices internas), obstrucción tubárica o daño provocado por infecciones u otros motivos: presencia de adherencias entre las trompas y el resto de la anatomía de la pelvis, cuya causa principal son las infecciones, endometriosis y las cirugías pélvicas previas.
  3.  Fibromas o Miomas y Pólipos endometriales (tumores benignos en el útero): Cuando se diagnostiquen este tipo de masas, es importante definir su localización, tamaño y relación con la cavidad endometrial para determinar si es necesaria su extracción y la vía de abordaje.
  4. Reversión de la ligadura de las trompas de Falopio

La Fertilización In Vitro (IVF, por sus siglas en inglés) es una técnica responsable de más de 5 millones de niños nacidos alrededor del mundo. Científicamente comprobada, la IVF le da la oportunidad a muchas parejas a lograr ese embarazo que tanto anhelan, especialmente, en aquellos casos en que otros métodos han fracasado.

El proceso de la IVF consiste en que varios óvulos (ovocitos) recuperados de los ovarios, se colocan en un medio de cultivo con los espermatozoides para ser fertilizados en un ambiente controlado fuera del cuerpo humano. Los óvulos fertilizados son colocados en el útero de la mujer para esperar una exitosa implantación y el desarrollo del embarazo.

¿Quién es candidata para la IVF?

Las pacientes con endometriosis o que tienen sus trompas de Falopio obstruidas, incluso aquéllas que han sido operadas para corregir este problema, pero que luego de dos años aún no han conseguido un embarazo, son candidatas para IVF. La infertilidad masculina moderada y aquellos casos de infertilidad sin causa aparente (es decir, que no se ha logrado determinar la causa) también son indicación para una IVF. La Fertilización In Vitro también se utiliza cuando la paciente requiere la donación de óvulos.

Es recomendable consultar con un especialista si la pareja tiene más de un año de intentar el embarazo y no lo ha logrado. Sin embargo, la edad de la mujer juega un papel muy importante en la fertilidad, por tal razón se sugiere que mujeres mayores de 38 años, que están teniendo problemas para concebir, tomen en consideración la IVF.

Tasas de embarazo con IVF

En 2014 CER registró una tasa de embarazo en un ciclo comenzó el 36%, lo que significa que de cada 100 ciclos realizados 36 pacientes queda embarazada. La tasa de embarazo de embriones transferidos fue de 38%. La Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (REDLARA) presentó un resultado de los procedimientos de fertilización in vitro e ICSI en América Latina para el año 2012, como sigue:

Tasa de Embarazo Clínico de acuerdo a la edad de la mujer

en procedimientos de IVF/ICSI

Edad de la Mujer

Tasa de Embarazo Clínico CER 2013

Tasa de Embarazo Clínico Redlara 2012

menos de 34 años

69%

30%.

34-39 años

56.2%

39%

40 o más años

17.5%

15%

Esta tabla presenta las tasas de embarazos clínicos por transferencia embrionaria según la edad de la mujer.

Solo un 3% de los embarazos logrados con IVF son ectópicos. El 20% resultan en aborto espontáneo, que es una cifra cercana a la observada en las poblaciones de pacientes sin problemas de fertilidad, mientras que la tasa de malformaciones congénitas no aumenta. El desarrollo y crecimiento de los niños son normales.

La probabilidad de éxito en ciclos sucesivos de IVF disminuye después de tres ciclos, sin embargo, aproximadamente el 50% de las mujeres menores de 35 años logran un nacimiento vivo en seis ciclos de tratamiento. A pesar que la repetición del tratamiento es la mejor opción, muchas parejas consideran que las consecuencias emocionales, físicas y económicas de pasar por más de tres ciclos son difíciles de sobrellevar, por lo que en estos casos debe considerarse la adopción o la transferencia de embriones donados. Las pacientes deben comprender que en ocasiones ocurren embarazos espontáneos incluso después del fracaso de la IVF-ICSI

Es probable que después de haber recorrido un largo camino, usted encontrará en la FERTILIZACIÓN IN VITRO la solución a su problema de fertilidad.

CER tiene el objetivo de brindarle a la pareja todos los elementos que maximicen sus oportunidades de lograr un bebé sano. Las variables principales del embarazo son ya conocidas y han sido ampliamente estudiadas, pero con el pasar del tiempo y la experiencia, nuevas variables han surgido. Una variable importante en el proceso de la Fertilización In Vitro, es el ambiente al que serán sujetos los gametos para su fertilización. Al ocurrir la fertilización dentro del cuerpo de la mujer, el óvulo y el esperma son protegidos de la factores externos de una forma activa a través del “filtro” más efectivo: el hígado. El propósito de un laboratorio de IVF será entonces simular, en la medida de lo posible, el ambiente libre de contaminación que se da en el cuerpo de la mujer. Controles y procesos rigurosos permiten crear una atmósfera libre de contaminantes y toxinas que puedan afectar el desarrollo de un bebé saludable. Cómo debe ser un laboratorio de IVF? Crear un ambiente óptimo para los embriones comienza desde la construcción del laboratorio, pues los materiales utilizados en la misma deben ser no tóxicos y deben crearse barreras físicas para mantener los contaminantes afuera. El sistema de aire acondicionado es también una parte crucial en un laboratorio de IVF, pues su función debe ser mantener el aire que ingrese al laboratorio lo más puro posible. Esto se logra con la colocación de filtros químicos muy poderosos que remueven todos aquellos materiales que puedan ser embriotóxicos. El fin debe ser la purificación y control del ambiente de una forma constante para garantizar que el embrión no será afectado por su entorno, sino todo lo contrario, el ambiente ayude a su correcto desenvolvimiento. Un laboratorio de Fertilización In Vitro limpio implica más que sólo eliminar partículas, es necesario eliminar los materiales que sean embriotóxicos. Si éstos son eliminados, se obtendrán embriones de mejor calidad, una tasa de embarazo elevada y más niños en casa. CER diseñó y construyó sus instalaciones con la última tecnología para crear un ambiente ultra estéril y un estricto control de calidad monitoreado por expertos internacionales. Nuestro laboratorio es el único de centro américa que cumple con estos requisitos a cabalidad, y está avalado por la red latinoamericana de reproducción.
“He estado involucrado en el diseño de muchos laboratorios de Fertilización In Vitro en todo el mundo. Puedo decir que el laboratorio aquí en CER es uno de los mejores laboratorios en todo el norte y el sur de América. El diseño y la construcción eran del más alto calibre y calidad. Los resultados de la prueba de aire han demostrado que el laboratorio, en esencia, es una habitación biológicamente limpia que debería proporcionar el mejor ambiente para que los embriones se desarrollen.”

Klaus Wiemer

La Inyección Intracitoplásmica de Esperma (ICSI), que consiste en inyectar el esperma directamente en el óvulo, revolucionó el IVF de una forma importante. Sin embargo, la selección del esperma a inyectar se realizaba exclusivamente por observación del embriólogo. A partir de 2006, se desarrolla PICSI, una técnica que permite una selección del esperma mucho más fisiológico, basada en la capacidad natural que tienen los espermas para unirse al óvulo.

El PICSI tiene sus indicaciones muy específicas y viene a complementar el ICSI en aquellos casos donde se sospecha daños en el ADN en el esperma; incapacidad del esperma para penetrar el óvulo (reacción acrosómica); antecedentes de problemas en la fertilización durante el ICSI o mala calidad embrionaria. Esta técnica ha aumentado las tasas de embarazo y disminuido la incidencia de abortos, en parejas en las que el hombre presenta alteraciones en su esperma para fertilizar el óvulo.

El Centro de Reproducción Humana (CER) reportó en abril de 2009 el primer embarazo exitoso con el uso de esta técnica.

Desde entonces, la tasa de embarazo con el PICSI es del 87.5% con una muy baja incidencia de aborto.

Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI por sus siglas en inglés). Se reconoce que en la mitad de las parejas que tienen problemas para lograr un embarazo está implicado el factor masculino, siendo, en algunos casos, tan severo como para dificultar la fertilización del óvulo, incluso en condiciones In Vitro (IVF). Para ello se desarrolló desde 1992 la Inyección Intracitoplásmica de Esperma (ICSI), que consiste en inyectar el esperma directamente en el óvulo. El ICSI y las distintas formas de obtener los espermas, han hecho que en la actualidad sean muy contados los casos en los que no se puede superar el factor masculino. El ICSI incluye todas las etapas de la IVF, con la diferencia que para lograr la fertilización, un solo espermatozoide es inyectado directamente dentro del óvulo, utilizando un microscopio especial. Los espermatozoides para la inyección se obtienen por lo general por la eyaculación. Si esto no fuese posible existen métodos para obtener los espermatozoides y lograr una fertilización. Incluso, con precursores de los espermatozoides (espermátides), que son espermatozoides inmaduros, se han logrado embarazos mediante la ICSI. Este tratamiento se utiliza básicamente en los siguientes casos: Azoospermia: cuando no se encuentran espermatozoides en el líquido seminal. Hombres vasectomizados u otros que tienen obstrucción o ausencia congénita de los conductos dereferentes (que son los canales que llevan los espermas del testículo hacia afuera). Oligospermia Severa: cuando sí se encuentran espermatozoides en el líquido seminal pero en una cantidad significativamente disminuida. Baja fecundabilidad: cuando existe baja capacidad de fecundación a pesar de un examen de semen normal. Subfertilidad sin causa aparente: como último recurso, en los casos de infertilidad sin causa determinada Existen varios métodos para obtener los espermatozoides cuando no se logran obtener a través de la eyaculación, tales como: la Aspiración Percutánea del Epidídimo o Testículos (MESA o TESA) o Biopsias abiertas (Biopsias Testiculares). Según los datos publicados en 2012 por la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida, en pacientes menores de 34 años se han comunicado tasas de embarazo por transferencia tras ICSI de hasta el 49%. Incluso se ha logrado una tasa de embarazo por ciclo del 14.8% con ICSI realizado un día después del fracaso de fecundación de los ovocitos con los métodos convencionales. Métodos para obtener Espermatozoides:
  • Aspiración Microquirúrgica de Espermas (MESA por siglas en inglés) La Aspiración Microquirúrgica de Espermas, consiste en la aspiración de espermatozoides directamente del epidídimo, realizada en hombres vasectomizados y cuya reversión ha fallado, o por ausencia congénita del conducto deferente.
  • La Aspiración Testicular del Esperma (TESA) La Aspiración Testicular del Esperma es una técnica que puede tener las mismas indicaciones que el MESA, utilizando espermas o células precursoras de los mismos obtenidas por aspiración directa del testículo.
  •  Biopsia Testicular: Técnicas Quirúrgicas para la recuperación del esperma Se puede decir que esta es la última alternativa que puede existir para encontrar espermatozoides. Se realiza una incisión de aproximadamente 1cm, para tomar una pieza de tejido testicular del tamaño de una lenteja. En esta porción de tejido testicular, en el laboratorio especializado, con un microscopio especial que magnifica la imagen significativamente, se buscan los espermatozoides liberados de los túbulos seminíferos. Este procedimiento se lleva a cabo en aquellos casos en que más adelante se efectuará un ICSI, para lo cual el tejido obtenido puede congelarse. La biopsia y congelación de tejido testicular ha venido a resolver en gran medida el problema en pacientes con azoospermia no obstructiva y, en el campo de la fertilidad, permite hacer un diagnóstico, y sentar un pronóstico sobre la existencia de espermatozoides en el tejido, para seguir un tratamiento de IVF-ICSI.
El término PGD, el Diagnóstico Genético Preimplantacional, a menudo se utiliza libremente para referirse a cualquier prueba genética realizada en un embrión antes de ser transferido al útero. Algunos hacen la distinción entre los términos PGD y PGS:
  • PGD, el diagnóstico genético preimplantacional, consiste en examinar la condición genética específica de un embrión (fibrosis quística, por ejemplo) antes de transferir el embrión al útero.
  • PGS, el Sreening (detección) Genético Preimplantacional, es el término apropiado para las pruebas cromosómicas generales en los embriones. PGS no está buscando un diagnóstico específico de la enfermedad - se busca en el embrión el número normal de cromosomas.
En ambos casos, PGS/PGD, se requiere una Fertilización In Vitro (IVF), para luego realizar una biopsia del embrión para obtener las células que se analizarán por PGS. La biopsia embrionaria se lleva a cabo mediante un láser para que no se comprometa su desarrollo normal. Una vez realizada la biopsia, el embrión será criopreservado hasta el momento de la transferencia al útero de la paciente. La célula obtenida mediante biopsia es procesada para su análisis y sometida a estudio genético. Cada célula del embrión contiene toda la información genética del mismo. Se pueden realizar básicamente tres tipos de PGD/PGS:
  • PGD/PGS para el estudio de aneuploidías: Se estudia el número de cromosomas que tiene el embrión para seleccionar sólo aquellos embriones con el número correcto de cromosomas. Se recomienda cuando:
    • La mujer tiene más de 38 años: edad materna avanzada
    • La pareja ha tenido 2 o más abortos: pérdidas gestacionales recurrentes
    • Infertilidad masculina grave
    • Dos o más ciclos realizados de Fecundación in Vitro sin embarazo: Fallos de implantación
  • PGD/PGS para el estudio de anomalías cromosómicas: cuando uno de los dos miembros de la pareja es portador de una anomalía cromosómica en el cariotipo (por ejemplo: translocación, inversión,…). En estos casos se analizan los embriones con el objetivo de seleccionar aquellos que son sanos o equilibrados para la anomalía cromosómica estudiada.
  • PGD/PGS para el estudio de enfermedades hereditarias monogénicas: cuando uno de los dos miembros de la pareja es portador de una enfermedad hereditaria monosómica (por ejemplo: fibrosis quística, distrofia muscular, entre otros).
CER lleva a cabo PGD desde el año 2012, primero analizando 12 cromosomas a través de FISH, y desde el año 2015 analizando los 24 cromosomas que componen el ADN mediante la técnica Next Generation Sequency (NGS).

La Criopreservación de embriones ha venido a ser uno de los más importantes desarrollos de las técnicas de reproducción, permitiendo a muchas parejas tener significativas ventajas y extender sus posibilidades de reproducción.

Muchas mujeres producen más de los óvulos que pueden ser transferidos en un ciclo. Los óvulos extras pueden ser inseminados y si éstos son de buena calidad, pueden ser procesados para su criopreservación y ser transferidos en el futuro.

Los embriones son vitrificados (congelación rápida) en estadío de blastocisto (5 días después de la inseminación). Si la mujer no concibe en ese ciclo, se le transfieren a la pareja los embriones congelados en un ciclo natural posterior. Para llevarlo a cabo, la paciente es monitoreada cuidadosamente por exámenes de sangre y ultrasonidos; y cuando el útero de la mujer está receptivo, los embriones son descongelados y transferidos.

Adicionalmente, si la pareja logra concebir durante el ciclo del procedimiento y desean más niños en el futuro, ellos pueden volver a intentarlo sometiéndose a un ciclo de procedimiento con embriones descongelados, con la esperanza de lograr otro embarazo. No hay evidencia científica que los niños que nacen de embriones congelados tengan algún problema de nacimiento, defectos físicos o problemas intelectuales en comparación con otros niños.

El primer embarazo a término producto de células fertilizadas crioconservadas sucedió en Australia en el año 1984. Desde entonces, se han perfeccionado las técnicas de congelación y las tasas de embarazo se han incrementado significativamente. En Guatemala, CER obtuvo el primer embarazo en la región en el año 2002. La tasa de embarazo oscila alrededor del 50%.

La vitrificación de óvulos es una opción para aquellas mujeres que desean retardar su maternidad por razones personales, sociales o profesionales, también para aquellas que necesitan quimio o radio terapia. Con esta técnica sus óvulos son congelados (criopreservados) en nitrógeno líquido  y no envejecen, pudiendo ser fertilizados con la técnica ICSI cuando la paciente así lo solicite.

La técnica de vitrificación de óvulos es relativamente reciente y sus resultados aún no superan las tasas de embarazos con óvulos en un ciclo “en fresco”. Sin embargo, se han logrado avances en la sobrevida de los óvulos descongelados, llegando ya ésta a más del 95%. Ya hay niños nacidos con esta técnica

El Centro de Reproducción Humana cuenta con la infraestructura, el equipo y profesionales capacitados para garantizar el cuidado y protección de sus óvulos.

La congelación de esperma se utiliza principalmente para los pacientes que desean preservar su fertilidad después de someterse a una vasectomía o tratamientos de quimioterapia. Actualmente, la vitrificación del esperma también se ha desarrollado, lo que hace que la congelación sea más eficiente y evite la fragmentación del ADN.

Para el esperma de congelación es vital realizar una prueba de congelación y descongelación, ya que no todos los espermatozoides sobreviven de la misma manera a bajas temperaturas, pero en la mayoría de los casos puede realizarse con éxito.

 

La criopreservación es la técnica a través de la cual se congelan células sin afectar su integridad. La ciencia se ha desarrollado en esta área de tal forma que se pueden congelar células fertilizadas, óvulos y esperma.
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